El diario de Letizia Ortiz

jueves, mayo 27

Sal y pimienta

Se ha hablado y escrito mucho sobre el regalo que nos envió el Gobierno Argentino para nuestra boda. Que si era poco, que si era inadecuado. Lo he visto por primera vez esta mañana (un salero y un pimentero de plata exquisitos) y me ha parecido un obsequio original y sutil. ¿Qué necesidad hay, además, de hacer regalos? Desde aquí lo agradezco, y no sólo eso. Es el único regalo estatal que puedo llevar en el bolso.

"Hubiera preferido un mate", me ha dicho Filíp hace unos días, en broma. Y como si lo hubiesen escuchado, ahora el Embajador argentino en Madrid nos ha enviado uno, junto con una invitación a visitar su país. Estaremos encantados de hacer ese viaje. Pero hoy toca Jordania. Ya os contaré.