El diario de Letizia Ortiz

domingo, mayo 16

Nervios por nosotros

Cuando regresamos a la soledad de las habitaciones, después de los ensayos de Boda, cuando por fin nos quedamos solos, somos dos personas que se preparan para un futuro en común. Perdemos el rango. Nuestro nerviosismo tiene diferentes capas: nervios monárquicos, nervios mediáticos, nervios por la seguridad de los invitados. Casi nunca por nosotros.

Ayer, sin embargo, Filíp me sorprendió: "Estoy nervioso —me dijo— por ti y por mí... Deseo tanto que cuando volvamos a estar en silencio sigas ahí y seas como siempre".

Son días agotadores, pero estas pequeñas recompensas del amor cotidiano son tan placenteras como quitarse los zapatos luego de una jornada interminable de flashes y sonrisas al vacío.