El diario de Letizia Ortiz

lunes, mayo 31

La primera vez que me llamaron así

Llovía amargamente. Yo tenía cinco, quizás seis años. Esa tarde mis hermanas y yo debíamos haber ido a una excursión, pero el diluvio (nunca más literal) nos había aguado la fiesta. Mi madre no sabía qué hacer con nosotras. Recuerdo haberme echado a la cama, bocabajo, y movía con ritmo el pie, aburridísima. Entonces mi abuela (la otra, no la que hoy es famosa), me dijo, y lo recuerdo como si hubiese sido ayer: "Princesa, a tu edad debería estar prohibido aburrirse", y se sentó a contarme una historia.

Ésa, estoy segura, fue la primera vez que alguien me llamó Princesa. Y cada vez que ahora lo oigo, repetida, automáticamente, me acuerdo de la lluvia de aquella tarde en blanco.