El diario de Letizia Ortiz

martes, mayo 25

En medio de la carretera

Conduce Filíp. Ayer hicimos más de 400 kilómetros en coche hasta el Parador del Rey Católico, en Zaragoza. Me sorprende que Filíp conduzca, que se detenga a por gasolina, que sea tan precavido con la velocidad ("¡Eres el Príncipe, acelera, por el amor de Dios!", le digo, "¿Quién te va detener?"). Pero él, en sus trece. Un ciudadano ejemplar.

No soy una buena acompañante, y lo sé: me duermo en seguida. Él aún no me lo dice, pero sé que también ronco. Cuando no duermo, nos llenamos de reojos y sonrisas. Durante todo el trayecto hemos oído la voz de ángel de Caetano Veloso: su último CD en inglés. A veces la felicidad de nuestro silencio es tan frágil que no podríamos asimilarla si no fuese por Caetano, que la arrulla.