El diario de Letizia Ortiz

lunes, abril 5

Doña

No me acostumbro al Doña, es inútil. Será por mi paso por México, donde la palabra (como en el resto de la América latina) tiene una connotación de respeto hacia la gente mayor: jamás se le diría doña a una persona de mi edad. O será porque no me acostumbro y ya. Me sorprende el respeto con que las personas comienzan a llamarme 'Doña Letizia'.

Durante mi primer viaje a Asturias posterior a la pedida, mi querido don Lorenzo, alguien a quien conozco desde que me ponía de puntillas en su comercio para comprarle golosinas, me dijo al verme: "¡Doña Letizia, es un gran honor saludarla!". Lo increíble es que seis semanas antes se había despedido de mí diciéndome: "vuelve pronto, chiquilla". ¿Habrá regresado alguien tan diferente de quien se fue?