El diario de Letizia Ortiz

martes, abril 20

Aquella frase

Mi primer gran error público, que se ha multiplicado en las televisiones hasta que ha perdido el sentido, fue aquella interrupción a Filíp en la rueda de prensa, cuando —nerviosísima, pero intentando únicamente sonar distendida— le dije "¡déjame hablar a mí!".

¡Cuánto se ha escrito sobre eso! Cuántas veces me he arrepentido luego. Filíp se ríe, me dice que no le dé importancia. Pero se supone que no debo hacer callar al príncipe en público. Y creo que la única que no lo sabía en toda España era yo. Por lo pronto, he aprendido la lección y ahora, cada vez que quiero que Filíp se calle, tanto sea en público como con amigos, le digo, tímidamente: "querido, permíteme que añada...". Estoy aprendiendo, lentamente, sanísimas lecciones de urbanidad.