El diario de Letizia Ortiz

domingo, enero 11

El Eva-Test

Sofía es buena gente, pero llama demasiado por teléfono. Se le nota que ha estado años esperando que el hijo sentara cabeza, años enteros queriendo tener una nuera oficial con quien conversar de cosas livianas y femeninas. Busca complicidad conmigo todo el tiempo, y la encuentra las más de las veces, porque es un encanto de mujer. La noche que la conocí yo estaba muy tensa, y ella me recibió con una broma: "¿Cuántas personas en el mundo tienen una foto suya en bragas, Letizia?", me preguntó. Me quedé de piedra, sin saber cómo reaccionar, hasta que escuché las carcajadas de Filíp y de su padre.

Durante los postres me confesaron que esa pregunta era el famoso Eva-Test que realizaba Sofía a todas las mujeres que traía Pilíp después de romper con la noruega. Sofía detestaba a la noruega. Yo también. Me pongo de los nervios cuando alguien la menciona. Y si está Filíp delante, intento mirarlo a los ojos para saber si todavía piensa en ella.